Tarifas de servicios y percepción social

La percepción social sobre el precio de las tarifas de servicios públicos en el AMBA sufrió un deterioro importante en los últimos meses. De febrero a junio aumentó la proporción de personas que creen que el precio de las tarifas “es caro” o “es imposible de afrontar con su ingreso”. Mientras tanto, menos ciudadanos consideran que “es barato” o “es el correcto”.

En el caso del gas, en febrero el 70% de la población respondía “es caro” o “imposible de pagar”. Cuatro meses más tarde, esa proporción aumentó 10% y alcanzó al 77%. Sin embargo, la situación excede al impacto del aumento estacional en el consumo de gas. Si se analizan las respuestas referidas a las facturas de agua potable también se percibe un aumento desde el 64% en el segundo mes del año al 68% en junio. Algo semejante sucede con el costo del servicio eléctrico: en febrero menos del 69% respondía que eran “caras” o “imposibles de pagar con su ingreso”, 120 días más tarde esa proporción se incrementó 5 puntos porcentuales. Por otro lado, se puede inferir que los aumentos en la tarifa de transporte impactaron en su percepción social. A comienzos de año menos del 60% se hallaba dentro de las categorías citadas y cuatro meses más tarde ese valor creció 8 puntos porcentuales rozando el 68%.

Estas conclusiones se desprenden de un trabajo realizado por el Centro de Estudios Metropolitanos (CEM), un consorcio interuniversitario compuesto por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), la Universidad Nacional de Hurlingham (UNaHur), y la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ). La investigación muestra una profunda desmejoría en la mirada que los habitantes tienen sobre las tarifas de servicios públicos.

La mayor diferencia entre el relevamiento de febrero y de junio se concentra, específicamente, en el porcentaje de personas que responde que no pueden afrontar el costo de los servicios con sus ingresos. Por ejemplo, en el segundo mes del año, un 12% de los habitantes del AMBA reconoció que no podía pagar las tarifas de transporte con su salario. Cuatro meses después, en junio, ese porcentaje se duplicó y alcanzó al 25% de la población. En el caso del servicio eléctrico la variación en esta categoría fue de 27% al 34%; al analizar la percepción sobre las facturas de agua en febrero el 17% respondió que eran imposibles de afrontar y cuatro meses más tarde aumentó al 26%. Respecto al gas también hubo un deterioro importante, de 22% en febrero a 33% en junio.

Por otro lado, el análisis desagregado de la situación comprueba que hubo un deterioro mayor en los sectores vulnerables. Por ejemplo, el 42% de las personas jóvenes, de 16 a 29 años, respondió en junio que no puede pagar el precio de las tarifas de luz con sus ingresos. Esta proporción es 15 puntos porcentuales más elevada que la registrada en febrero cuando menos del 27% de los jóvenes se encontraba en esa situación. Si se tiene en cuenta el sexo se advierte que el porcentaje de mujeres que responde no poder afrontar el costo del transporte público es un 50% más que el de varones. Dicho de otra manera, mientras 2 de cada 10 hombres admite estar en esa posición, en las mujeres esa proporción se eleva a 3 de cada 10.

Matías Barroetaveña, director del CEM, señala que una de las variables donde se ven perciben mayores contrastes es en la ubicación geográfica de los entrevistados. “Al analizar la evolución de la percepción sobre tarifas vemos una situación desigual entre los habitantes del AMBA. En la zona oeste y en la zona sur del conurbano creció la cantidad de personas que responde que no pueden pagar las tarifas”. La zona oeste del conurbano bonarense es donde se registra el mayor porcentaje de personas incapaz de afrontar los aumentos (36%). De hecho, en el segundo cordón de esta región el porcentaje supera el 44%. Mientras tanto, en la zona sur se registra un 27%. Estos valores que muestran una situación muy compleja contrastan con los de la Ciudad de Buenos Aires (15%) y el de la zona norte del conurbano (17%). De hecho, en el segundo cordón de la zona norte, el porcentaje de personas que admite tener dificultades para pagar no alcanza al 8% de la población.

Esta investigación del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) fue realizada a partir de entrevistas telefónicas realizadas con sistema IVR a teléfonos fijos. El trabajo de febrero se construyó en base a 2.145 casos, relevados entre el 23 y el 28 de febrero de 2018. Mientras tanto, la encuesta de junio se basó en 1.621 casos, tomados entre el 4 y el 7 de junio de 2018.

6° Monitor del Clima Social

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


CEM

El CEM es un consorcio de cooperación conformado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, la Universidad Nacional Arturo Jauretche y la Universidad Nacional de Hurlingham. Su objetivo es analizar el desarrollo metropolitano con una fuerte impronta interdisciplinaria. Articula con los distintos institutos, núcleos, departamentos, docentes e investigadores de las universidades que lo conforman


INFO@ESTUDIOSMETROPOLITANOS.COM.AR

5354-6600 (INT. 7412)